
Iniciado por
pacolo
Amigo Alférez. La tierra de Los Lacandones siempre ha atraído a mi familia, mi abuelo y mi padre dieron más de once viajes a esas regiones y yo continué como un aficionado ese legado, que pienso, que lo único que me ha proporcionado, es adentrarme en muchos misterios, que aun hoy resultan inexplicables, no solo para los que son ajenos a los temas de las culturas precolombinas, aun para los más prestigiosos historiadores, que se han dedicado por completo a tales estudios y yo, un aficionado a la historia y a la arqueología, me siento más perdido que un mortal, dentro del Laberinto del Minotauro construido por Dédalo.
No creo que la historia de México deba escribirse otra vez, pero si considero que debe ser revisada con mucha atención e incorporarle los cambios necesarios, que a veces la han enaltecido demasiado y otras veces la han reducido a las medidas más ínfimas.
El primer descubrimiento de la península de Yucatán lo hizo Vicente Yáñez Pinzón, navegaba junto a Juan Díaz Solís y navegó a la vuelta de tierra por las costas de esa península en 1506, su navegación solo comprendió las playas orientales y no se decidió a desembarcar.
En 1511, el capitán Valdivia, ( ahora no recuerdo bien el nombre ), procedía de las selvas de Darien en Panamá, navegaba bordeando la costa atlántica de lo que es la América Central, su objetivo era subir lo más que pudiera hasta casi ponerse norte a sur con la siempre fiel isla de Cuba, más o menos un poco por encima de Yucatán y de ahí ganar el puerto de San Cristóbak de La Habana, pero no contó con un accidente marino muy importante y no menos peligroso, me estoy refiriendo a la cadena de arrecifes de Alacranes, al sudoeste del cayo Contoy e Islas Mujeres y allí su nave se defondó como si fuera un cascarón de huevo que choca contra las piedras. Había una tormenta y parte de los náufragos lograron liberar un bote salvavidas y con él alejarse de tan peligroso sitio.
Trece días pasaron en el mar y de los veinte españoles que se salvaron del desastre, solo trece llegaron vivos a una playa en la punta oriental de esa península y que se conoce como Cabo Catoche y allí, debilitados por el hambre y la sed, fueron capturados sin ofrecer resistencia por los aborígenes, que separaron de los trece a dos y mataron a los restantes y se los comieron. Los dos que se salvaron fueron Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero, que si a ti o a otros foristas les interesa saber que ocurrió con ellos dos después, te lo puedo contar, en una versión de una persona, que ha recorrido esa península árida varias veces y también se ha adentrado en las selvas de los Lacandones y ha estudiado, casi con la sed de un condenado a morir sin agua, todo el recorrido de Hernán Cortés y la vida de la india Marina, que fue el verdadero ángel de la guardia, de tan arriesgado navegante.
Tú no eres un malinche, no tienes edad para serlo y tampoco tus sentimientos son esos, al menos por lo que he leído, pero me parece que es un tema muy interesantes y al mismo tiempo muy bueno para un debate.
Mis saludos.
Pacolo.
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