M: ¿Por qué no nos queremos? ¿Cómo hemos podido llegar a esto?
S: No lo se.
M: Pero, siempre nos hemos querido, te acuerdas al principio cuando nos conocimos, en el parque.....
S: Me acuerdo, pero al principio todo era diferente, éramos sólo uno.
M: Y seguimos siendo solo uno, tu eres mía y yo soy tuyo.
S: Ya no, ni te siento mío ni quiero ser tuya, ¿se habrá acabado el amor?
M: ¿Cómo hemos podido llegar a esto?
S: No lo se.
M: Creo que no he sabido quererte.
S: ¿Es que a querer se aprende o es algo que simplemente se siente?
M: Yo sigo queriéndote como el día en que te conocí, cuando era un adolescente.
S: ¡No te das cuenta que ahora ya no toca que me quieras como cuando éramos adolescentes!
M: ¿Y por que no? Yo quiero continuar con aquella pasión.
S: Pero ahora yo ya no necesito pasión, te necesito de otra forma, necesito que me mimes, que me mires, que me cuides. ¿No te das cuenta que hemos dejado de cuidarnos?
M: Yo no necesito que me cuides, necesito que me des amor, cariño, sexo.
S: Como no, ya está aquí, siempre confundiste el amor con el sexo.
M: Por que yo siento que si me das sexo me quieres.
S: Te quiero cuando me hablas, cuando me explicas como te fue el día, y sobre todo, cuando me preguntas como me fue a mi.
M: Yo te hablo, te explico y te pregunto cuando me siento amado.
S: Y cuando no hay sexo te quedas en silencio.
M: Sí y me enfado, me irrito y me ponía celoso.
S: ¿Celoso de que? ¿Crees que voy ha hacer con otros lo que no me apetece hacer contigo?
M: Sí, hay veces que lo pienso y pongo muy mal.
S: ¿Cómo hemos podido llegar a esto?
M: No lo sé.
S: Siento que te he perdido, y no encuentro la forma de recuperarte.
M: ¿En que momento sentiste que me habías perdido?
S: Cuando pese a buscarte no era capaz de encontrarte.
M: Pero yo siempre he estado ahí, siempre pendiente de ti, tienes todo lo que puede desear una mujer.
S ¿Qué sabrás tú de los deseos de una mujer?
M: Nunca me explicaste que era lo que querías, siempre traté de adivinarlo.
S: El amor no adivina, el amor no improvisa, la pareja conoce lo que necesita el otro.
M: Yo no lo creo, si yo no te digo lo que quiero, lo que siento, lo que deseo, tú no lo adivinarás
S: Fue ese el fallo, no fuiste capaz de adivinar lo que yo necesitaba.
M: No soy adivino, bastante tengo con saber que es lo que necesito yo. Hubiese sido todo más fácil si me lo hubieses dicho.
S: Acaso me lo preguntaste, alguna vez te preocupaste por explicarme que necesitabas, que te pasaba,......ya no recuerdas cuando te preguntaba que te ocurre y tu siempre contestabas a mi no me pasa nada, eres tú.
M: Nunca me enseñaron a decir como me siento, mi padre siempre decía que llorar no es de hombres, nunca supe decirte que es lo que me pasaba.
S: Ese ha sido tu problema, no supiste expresar tus sentimientos, tus emociones, eras una tumba impasible ante todo lo que nos ocurría, tanto en lo bueno como en lo malo.
M: A veces me sentía solo cuando te ibas de casa a trabajar, a tomar café, con tus amigas, no sabía lo que hacer solo esperarte.
S: Por eso cuando llegaba teníamos que discutir, reconócelo, nunca aceptaste que yo tuviera mi propia vida, mi trabajo, mis amigas....
M: Pero ya no te acuerdas al principio yo era tuyo y tu eras mía, los dos éramos uno, yo veía por tus ojos.
S: Mientras tú usabas mis ojos yo no podía ver, tu amor desmedido me dejó ciega.
M: Yo estaba ciego de amor, temía perderte.
S: No temías perderme, temías quedarte solo, me privaste de poder ver el mundo con mis ojos, me robaste los sentidos.
M: Entiéndeme, que voy a hacer yo solo, con quien voy a estar....
S: Tú siempre has estado solo.
M: ¿Porque?
S: Porque para ti la pareja no eran dos, era solo uno.
M: ¿Que es lo que nos ha pasado? ¿Como hemos llegado a esto?
S: No lo sé.
M: Quizá lo que deseas es más libertad
S: El amor no nos deja ser libres, el amor nos ata, nos obliga a permanecer al lado de la pareja.
M: ¿Es sólo cuestión de distancia física o uno puede estar terriblemente unido a alguien lejos de él?
S: La distancia hace el olvido, si no estás cerca desapareces.
M: ¿Desaparezco de tu mente?
S: Eso es, dejas de estar
M: ¿Y por que me llamaste?
S: ¿Cuando te llamé?
M: Cuando lo dejamos por un tiempo, yo logré hacerme a la idea de que te había perdido hasta que volviste a aparecer.
S: Me sentí sola, no sabía lo que quería, por eso te llamé.
M: Y volvimos a empezar. Yo creía que íbamos a cambiar.
S: Como íbamos a cambiar si somos los mismos, las personas no cambiamos, cambia nuestro entorno, lo que nos rodea pero no nosotros.
M: ¿Y porque lo volvimos a intentar?
S: Por miedo, porque ni tú conoces nada más ni yo tampoco.
M: Siempre es más seguro lo que conoces......
S: Sí, más vale malo conocido que bueno por conocer.
M: Es mejor aferrarte al sufrimiento que aventurarte a algo nuevo.
S: Pero yo no quiero sufrir más, déjame así todo será más fácil.
M: Y ¿Por qué no me dejas tú? Así será todo más fácil para mi.
S: No somos capaces de dejarnos, ¿nos amamos demasiado?
M: O quizás tenemos demasiado miedo......
Info : ¿Porqué ya no nos amamos?


LinkBack URL
About LinkBacks
Compartir




Responder Citando



Marcadores