Esta película que iba a pasar desapercibida, al final se va a convertir en una pequeña película de culto, ya veréis. La gente habla de ella como si fuese un secreto, esa joya que compartes con los cercanos y al final... hasta acabó ganando un Oscar.
Como en la portada salía un tipo con una guitarra, me la bajé sin saber de qué iba y fue una de las sorpresas de este verano. Va de un tipo que canta sus canciones en la calle a la vez que trabaja en el negocio familiar (reparando pequeños electrodomésticos). Chico conoce a chica, se hacen amigos, comparten canciones. Una historia de amor contenido, salpicada de buenas canciones y sobre todo, muy creíble. Que nadie espere un gran y elaborado guión, la típica superproducción impecable. Es algo tan sencillo que eso hace que funcione a la perfección. Y si alguno ha estado grabando en un estudio, reconocerá que la parte en que van a grabar la maqueta es real como la vida misma, hasta el detalle de "la prueba del coche" para escuchar la mezcla en unos altavoces cutres.
Creo que ya he hablado de que es una película preciosa, pero básica, casera, casi documental. Después de ver la película, estuve indagando un poco, y en alguna entrevista, el director pensaba que como mucho pondrían la película en algún cine local en Irlanda, y que no se comerían un rosco. Lo cierto es que ese hubiera sido el resultado si no llegan a ganar el premio del público en el Festival de Sundace, Eso les abrió el camino a la nominación a la mejor canción y posterior Oscar.
Otra curiosidad. Glen Hansard estaba escribiendo las canciones para el proyecto de su amigo, el director John Carney. Cuando iban a rodar, el actor que iba a protagonizar la película no pudo participar y decidieron que fuese el propio Glen Hansard el que hiciera el papel. Así que podemos decir que el músico actua bien, y no lo de "qué bien canta el actor este".
Marcadores